Entidad tradicional, y órgano administrativo del Valle de Roncal.

En la actualidad la Junta del Valle de Roncal la configuran 21 miembros, tres por cada una de las villas. Tras las elecciones municipales, y una vez constituidos los ayuntamientos, éstos eligen a los tres miembros de la corporación que han de representar al ayuntamiento en la Junta del Valle. Así pues, en las sesiones de ésta participan el alcalde de cada localidad –o una persona en su nombre- y dos miembros por cada pueblo.

Ocupa el cargo de presidente el alcalde de la localidad en la que se celebra la Junta, que generalmente suele ser Roncal por ser en esta villa donde tiene su sede. Excepto en julio y en agosto, que celebran sus Juntas en Isaba y en Urzainqui respectivamente, el resto de las ocasiones es Roncal el lugar en el que se reúnen; de ahí que la persona que ostenta el cargo de alcalde de Roncal, es considerado a su vez presidente de la Junta del Valle de Roncal.

RONCAL, Valle de.

Etimología. Cualquier traducción que se asigne a la palabra Roncal no pasará de ser una mera hipótesis. De los nombres de las siete villas tal vez sea este el más complejo a la hora de analizarlo desde el punto de vista lingüístico. De todo cuanto se ha escrito respecto al significado de Roncal la explicación más completa la expone Mikel Belasko en su libro “Diccionario etimológico de los nombres de los pueblos, villas y ciudades de Navarra” (1996), y en él dice lo siguiente:

“Fonéticamente el nombre recuerda a otros de la zona en la que la forma inicial –al posee un equivalente vasco –ari, derivándose ambos de una forma común y más antigua –ali. En vasco roncalés su nombre fue Erronkari, pero en Salazar, y seguramente en otros valles también, fue Errongari.

Sobre el primer elemento del topónimo poco seguro se puede decir, si bien no faltan interesantes hipótesis. J. Corominas escribe que: “…tales como el frecuente Runcal, de Pitasch, Prez, Schulein, Obersaxen, etc. (derivado de runc(a) ‘barbecho’, de runcare) que recuerda el nombre del valle llamado Roncal en castellano y Erronkari en vascuence”. Julio Caro Baroja también se acerca a la idea anterior previa relación con el gentilicio runcones (Miro Suevorum rex bellum contra runcones movet), nombre que algunos estudiosos creen se corresponde con el primitivo nombre del valle. Así Risco sostenía que eran vascones y se apoyaba para ello en el testimonio dado por el arzobispo Don Rodrigo en el que se menciona los nombres Ruchonia y Aragonia “tierras nunca moras”. El Padre Moret, en cambio, se mostraba en contra de la identificación entre Ruconia y Roncal. El Diccionario de la Academia de la Historia de 1802 sí da por válida la identificación y da una etimología de esa palabra defendiendo que roccones equivale a ‘grandes montañas’, esto es ‘roca’, palabra celta de introducción tardía en latín.

Julio Caro Baroja recuerda un poco más tarde que los nativos llaman Erronkari o Ronkari, y que R. Azkue indica que erronka en vasco es ‘fila’ o ‘hilera’. Recoge así mismo la interpretación de B. Estornés Lasa según el cual en el vasco roncalés erronk vale por ‘zarzas’ pero que Erronkari es propiamente ‘desfiladero’ o ‘derrumbadero’. La idea de desfiladero, concluye don Julio, iría bastante unida a la de ‘hilera’, y la de ‘zarzal’ con la de terreno inculto; y a este respecto recuerda que en Italia del Norte, ronco es, precisamente, ‘terreno inculto’ y que el topónimo Roncate, cerca de Como, se relaciona con dicha voz.
En vascuence llaman a los roncaleses kallesak.”

Al margen de esta detallada explicación de Mikel Belasko hay que decir que a nivel popular la traducción más aceptada, con el respaldo del uskara roncalés, es la de “desfiladero” o “derrumbadero”.

Otra traducción anecdótica que se le ha dado a Roncal es ‘valle de los molinos’.

Arroncal, Villa (1085, 1126), Arroncalensis abbas (997), Arronchal (1144), Roncal (1162, 1170, 1171, 1196, 1197), Roncali (1085, 1098, 1178), Ronchal (1125, 1170,1171), Ronchali (1098, 1102, 1124).