Vidangoz

A orillas del barranco de Biniés y situado entre la Sierra de San Miguel y la de Arrigorrieta encontramos el pueblo de Vidangoz, el cuál, al igual que los otros pueblos del valle, ha basado su economía en la ganadería y en la explotación forestal. Las estelas el cementerio y la “bajada de la bruja” son elementos significativos del patrimonio de este pueblo. La bajada de la bruja se desarrolla el último fin de semana de agosto, donde a las 0,00 AM, la bruja “Maruxa” desciende desde la peña de la Pitxorronga (situada a la entrada del pueblo), dando comienzo a un “Akelarre” y con el a las fiestas patronales. En el término de Vidangoz se encuentra la Foz de Biniés.

 

Iglesia de San Pedro
Es un edificio que mantiene elementos medievales de hacia el año 1200, como la puerta de arco apuntado y la torre, si bien una importante reforma en el siglo XVI la transformó. De este momento data la cubierta estrellada y la cabecera poligonal. Las sucesivas reconstrucciones se manifiestan al exterior, con la torre desplazada con respecto a la nave. El interior alberga una serie de retablos barrocos interesantes por mostrar la evolución de este estilo, más que por su nivel artístico.

Ermita de San Sebastián o de la Asunción
No muy alejada del pueblo se levanta esta ermita románica del siglo XII avanzado que en tiempos pudo haber sido iglesia parroquial de un barrio de Vidángoz. La planta forma una nave rectangular de dos tramos más una profunda cabecera semicircular. La iluminación interior se da gracias a dos ventanas de medio punto abocinadas. La portada es con arco de medio punto y crismón trinitario en el tímpano. El muro de los pies se remata con una espadaña de vano semicircular para la campana. En esta ermita se guarda un ara medieval, una pila de forma trapezoidal decorada con roseta y dos tallas de bulto barrocas de estilo popular, correspondientes una a la de la Asunción y la otra a la de San Sebastíán.

Ermita de San Miguel
Edificio de tipo rural, de difícil cronología, emplazado en el caserío sobre una zona rocosa. Presenta una sencilla planta rectangular con una sola nave y cabecera recta. A los pies se localiza el coro de madera con balaustrada propia del siglo XVII. La ermita se halla adosada por los pies a una construcción civil, con lo que queda oculto el muro hastial.

Casa Consistorial
Construida a finales del siglo XIX en la Calle Mayor. Consta de tres plantas, y sigue el modelo de las características arquitectónicas de la zona.